Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El chicle tiene su origen en México desde la época prehispánica. Los antiguos mayas utilizaban una sustancia natural llamada látex, que se obtenía del árbol conocido como chicozapote, el cual crece en las selvas del sureste mexicano.
Este látex era masticado por los mayas principalmente para limpiar los dientes, calmar la sed y reducir el hambre. Con el tiempo, esta práctica se extendió y llamó la atención de otras culturas.
En el siglo XIX, el chicle comenzó a popularizarse fuera de México cuando fue llevado a Estados Unidos. Allí se le añadieron sabores y se inició su producción industrial, lo que permitió que se difundiera por todo el mundo.
Actualmente, aunque muchos chicles se fabrican con materiales sintéticos, el origen del chicle natural sigue siendo un importante aporte cultural de México a la historia mundial.


















