Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Con la llegada del Año Nuevo, miles de familias en México realizan diversos rituales tradicionales con la esperanza de atraer prosperidad, amor, salud y éxito durante los próximos 12 meses. Estas prácticas, transmitidas de generación en generación, siguen vigentes en hogares de todo el país.
Uno de los rituales más populares es comer 12 uvas al ritmo de las campanadas de medianoche, una por cada mes del año, mientras se pide un deseo.
Esta tradición simboliza abundancia y buenos augurios.
Otro acto común es usar ropa interior de colores, donde el rojo se asocia con el amor y la pasión, y el amarillo con la prosperidad económica y el éxito. Muchas personas estrenan estas prendas como parte esencial de la celebración.
Para quienes desean viajar, es habitual salir a la calle con una maleta y dar una vuelta a la manzana justo después de la medianoche, como símbolo de futuros recorridos y aventuras.
También destaca el ritual de barrer la casa, especialmente hacia la puerta, con el fin de alejar las malas energías y comenzar el año con un ambiente renovado.
Asimismo, colocar lentejas, monedas o billetes en bolsillos o sobre la mesa se relaciona con la atracción de abundancia económica.
En algunas regiones del país, se conserva la costumbre de quemar un muñeco que representa al año viejo, como una forma simbólica de dejar atrás lo negativo y dar paso a nuevos comienzos.
Aunque no todos creen en el poder de estos rituales, para muchos mexicanos representan una manera de iniciar el año con esperanza, unión familiar y optimismo, manteniendo vivas tradiciones que forman parte de la identidad cultural del país.


















